El amarse una misma conlleva un sin fin de dificultades, pues no siempre pensamos que somos lindas, tan inteligentes o capaces de algo, lo que debemos hacer es buscar en qué somos realmente buenas, en que resaltamos, ver nuestras habilidades nosotras mismas sin preguntar a otros, es difícil pero no imposible; el llegar a amar cada parte de ti, amarte a ti misma te da el poder, la capacidad de crearte y reinventarte, porque te conoces bien y sabes todo lo bueno que existe en ti. 

Para llegar a esa parte de fomentar y cultivar el autoestima debemos pasar por muchos procesos de auto descubrimiento, de dolor y algunos de reconocimiento, este último se basa en reconocerte a ti misma, verte al espejo y pensar ¿En que soy realmente buena? ¿Qué realmente amo de mi? porque la vida está llena de preguntas; algunas difíciles y otras no tanto, encuentra a través de esas preguntas aquello que te hace distinta, peculiar, seguramente tengas capacidades que otros también tienen pero ¿Por qué resaltan las tuyas de las de los demás?, todos tenemos cosas en las que somos buenos, excelentes y no tan buenos, descubrir esas habilidades es importante para tener la capacidad de decir, “Eso me gusta, pero no soy muy buena en ello”, eso es ser honesta contigo misma, te hará poderosa, por reconocer aquellas virtudes que posees y aquellas que no, eso crea un balance en tu vida. Muestras a los demás auto confianza y autoestima y a la vez muestra humildad y la capacidad de dejar que otros te enseñen. 

Es importante que busques el amor propio, nadie pueda amarte más de lo que tu misma puedes hacerlo, cuando te gustas a ti misma, ya sea de forma física, emocional o intelectual, reflejas esa confianza en otros, te vuelves más atractiva, interesante y llena de cosa positivas que atrae a las personas que te rodean, y esa aprobación que, aunque no la necesitas, te ayuda a seguir creyendo en ti, no aparentes, solo se tu misma, destaca lo increíble que llevas por dentro y por fuera, sácate provecho, te espera un futuro increíble.