En ocasiones pensamos en dar sin pensar en que vamos a recibir y es la acción correcta, sobre todo si nuestras acciones son buenas, dar no debería ser sinónimo de obligatoriamente recibir algo. Sin embargo, en ocasiones ciertas actitudes o formas de comportamiento son importantes expresarlas de manera positiva puesto que estás dando a conocer parte de lo que eres; si das una sonrisa puede que recibas la misma o no pero si en otra ocasión vuelves a ver a la persona ya no volverás a sonreír, porque la acción de este te hizo no querer volver a hacerlo. Y eso puede pasar también contigo, no exteriorices tu mal humor con las personas que no lo merecen, ten en cuenta que lo que das recibes y no quieres que ellos te traten de la misma forma.

Para esto debemos emplear la empatía, ponernos en los zapatos de los demás, tratar de no incomodar demasiado o escuchar a alguien que lo necesite, puede que tú lo necesites alguna vez; y así es como se genera el dicho ”Una cosecha lo que siembra” o en resumen uno recibe lo que merece y cultivó por mucho tiempo, no es precisamente una cuestión material, en este caso lo veremos como un tema de comportamiento y actitud, debemos mostrar a los demás nuestra mejor versión, ser más humanos, amar. procurar y comprender porque eso es lo que nos conecta con los demás, las buenas actitudes en su mayoría tendrán reciprocidad y te ayudarán a ti sentirte bien y mejor aún a hacerle un bien a alguien más.

Da las sonrisas que debas, extiende la mano a quien puedas; expresa tus opiniones de manera constructiva, cultiva la aceptación, crea vínculos con tu entorno, haz de lo que te rodea aquello que quieres recibir siempre y si sientes negatividad departe de alguien de tu entorno, con valor sácalo de tu vida, no te dejes llevar por el cariño o el aprecio que le tengas  una persona, si no te da lo mismo que recibe, es momento de que salga de tu vida, sácala con amor y deseándole lo mejor, pero sabiendo siempre que tu eres lo más importante.