Para muchas de nosotras es difícil esperar; un trabajo, a una persona, recuperar la salud, nuestra o de otros o simplemente esperar a que las cosas sucedan, porque hemos trabajado tanto en algo, que nos preguntamos, ¿Por qué no llega?, o buscamos oportunidades sin recibir lo que deseamos. Esperar es una de las formas de aprendizaje más duras que existen, por que puede que en ese lapso estés haciendo algo mientras llega el momento indicado o no, y pasas una vida pensando que pudiste haber hecho diferente para que aquellos que deseas llegue más rápido.

Debemos entender que existen cosas que llegan a nuestra vida de una manera u otra y que talvez no has buscado en los lugares indicados o con las personas indicadas, entonces allí es donde inicia el proceso de espera, mentalmente estás creando un plan que sirva para llegar a tu meta, vez los pro y contras y analizas la situación y exactamente en ese momento es cuando la espera se convierte en aprendizaje para tu vida, porque te hace autoanalizarse y preguntarte por distintas formas de lograr las cosas y en ese tiempo aprendes muchas más cosas que las que tal vez hubieses aprendido y hubieses llegado a tu meta fácilmente. 

La espera te hace tener distintas opciones, te ayuda a ser paciente y consciente de aquello que tienes ahora y lo que puedes llegar a tener, la espera te ayuda a soñar con lo que algún día deseas poder obtener, la espera con paciencia y dedicación crea frutos que puedes sembrar y lograr nuevos frutos, aprende a esperar con el corazón, no esperes sentada, espera trabajando, estudiando, esforzándote y buscando la mejor manera de llegar a la meta deseada, no te des nunca por vencida, ese aprendizaje en esta sala de espera te ayudará para cuando estés donde deseas estar.