Las buenas acciones siempre atraerán buenos resultados y las malas acciones atraerán malos resultados, es como una ley de karma o a lo que llamamos causa y efecto, las acciones que tomamos repercuten de manera positiva o negativa en nuestra vida.

Es importante que entendamos hacia dónde vamos y cómo nos conducimos a lo largo de nuestra existencia, pues cada cosa que realicemos tendrá un efecto inmediato que se volverá ya sea en algo bueno o malo. Según James Allen  “El sufrimiento es siempre el efecto de los pensamientos equivocados en alguna dirección. Es indicador de que el individuo está fuera de armonía consigo mismo, con la ley de su ser” por lo tanto cada acción que realicemos en cierta forma determina la clase de personas que somos, en esencia sería si somos buenos o malos.

Yo hago lo que creo correcto para mi vida y me conduzco de esa manera, no espero que los demás reaccionen a eso o sean buenos, igual que yo, pero mis acciones hacen que esas personas me traten bien o sean amables conmigo porque yo soy mi comportamiento, por lo tanto determinó a través de mi conducta como otras personas pueden tratarme o verme desde su punto de vista, recibo aquello que doy, entonces si quiero ser feliz debo dar todo lo bueno de mí para que el universo o la vida lo devuelva sin pedirlo si no por merecimiento.

Trata a las personas de la forma en la que te gustaría ser tratado, no importa si ellos no lo saben ver o apreciar, al final del camino verás que tendrás en tu vida a las personas que merecen estar en ella, a las que te hacen feliz y las que te hicieron daño o te hirieron solo eran seres de paso, puestos ahí para tu aprendizaje. Tú sigue adelante.