Es imposible no pensar diariamente en que es realmente lo que merezco y que no, todos los días nos enfrentamos situaciones que nos restan valor como personas. ¿Sé lo que merezco? ¿Cómo hago que la gente conozca mi valor? Está última pregunta se responde cuando sepas realmente cuánto vales como ser humano, como profesional o como individuo, nadie puede darte un valor, tu misma, tus esfuerzos, sacrificios y todo lo que has luchado para llegar a determinado lugar definen la capacidad infinita que tienes para determinar tu valor.
Cuando conoces tus fortalezas y debilidades; conoces tu valor porque sabes en qué cosas eres increíblemente buena, en que no lo eres y sabes cuándo pedir ayuda. La autovaloración no es más que determinar y reconocer todo aquello que nos enriquece por dentro y por fuera, aquello que nos hace únicas y que por ende no permite que nos hagamos de menos ante nadie y que nadie nos haga de menos, ni por ser mujer o por tu tipo de profesión, religión raza o credo. Tú debes darte el valor que mereces, pon tus estándares cuando de amor se trata, pon un número cuando a un sueldo se refiere, porque tu misma sabes lo que vales, de lo que eres capaz y lo que mereces recibir, y no debes bajo ningún motivo que alguien te haga pensar lo contrario, te das valor también cuando reduces tu círculo a tener a solo aquellas personas que te ayudan a crecer y no a estancarte.
Piensa en lo que vales, piensa solo en ti por un momento y te prometo que a la hora de tomar decisiones para tu vida será mucho más fácil, sabrás lo que mereces y lo que es bueno para ti, lograrás alcanzar lo que deseas con solo confiar en tu valor y abrirte las puertas a una forma diferente de vivir.