Primero creamos nuestros hábitos, y luego nuestros hábitos nos crean a nosotros.
(John Dryden)

Cuando hablamos de hábitos nos encontramos con los hábitos que nos encanta tener y
con los que decimos “nunca lo volveré a hacer”
Irónicamente según un estudio cada vez que decimos eso, somos más propensos a volverlo
a realizar.

Alrededor del 40% de las cosas que hacemos a diario provienen de hábitos, eso quiere
decir que vivimos la mitad de nuestro día en piloto automático.

Si tienes hábitos que no te favorecen, hábitos que te impiden salir adelante, a continuación
te daré algunas recomendaciones para que puedas cambiarlos y por consecuencia cambiar
el rumbo de tu vida.

1. Sé consciente de tus hábitos: lo primero que debes hacer es tomar consciencia de
cuáles son tus hábitos, buenos y malos. Tomar consciencia de tus malos hábitos del
piloto automático es un gran paso para comenzar a desprenderte del piloto
automático.

2. Reduce la frecuencia del hábito: Cambiar un hábito no es de fuerza es de
constancia, al reducir la frecuencia del hábito negativo que tienes, ese pequeño
esfuerzo hace que sea más fácil conducirte a dejar de manifestar ese hábito con el
tiempo.

3. No te rindas: Los malos hábitos no se forman en un día, por lo tanto debes ser
constante y centrarte en tener una mejora día con día y lo más importante reforzar tu
creencia de que el cambio es posible.

Si cambias tus hábitos, cambias tu vida.

Soy Isabel Barrón, hasta la próxima.