Pensar en que la vida es prestada da mucho miedo, sobre todo si pensamos detenidamente en cómo será nuestro ultimo día sobre la tierra, pero para ser honesta eso es algo que no debe preocuparte, si no lo que hagas durante tu vida. La historia que escribes durante tu estancia en este mundo es la que importa.
¿Cómo quieres que te recuerden?, pregunta importante y para responderla debes reconocer todas aquellas cosas que has hecho bien y que has hecho mal, porque quedar en la memoria de los demás debe ser como una historia que no escribes pero que queda en la mente, un cuento de esos que solo pasan de generación en generación de forma verbal, haz las hazañas en tu vida con las que quieras ser recordada, crea momentos memorables con personas especiales, aprende aquello que siempre quisiste, en resumen aprovecha cada momento de tu vida, vívela al máximo porque en efecto la vida es prestada y cuando Dios la quiera de vuelta la pedirá y solo quedarán recuerdos de ti y de tus logros.
Escribe para ti misma la historia más memorable, llena de amor, aventuras, tristezas y dolor, porque tu historia y tu vida llegará a otros y puede que la marques de tal forma que puedas cambiarla, así que piensa en que quieres hacer durante este largo trayecto de vida; ¿A quienes quieres llegar?,¿Cómo los vas impresionar? y ¿Cómo dejarás tu huella en la vida de las personas que rodean?, te recordarán por tu amabilidad, por tu paciencia, por tu honestidad o por esa capacidad cruda que tiene de reconocer la verdad en otros, esa franqueza que te hacía distinta, un poco dura pero transparente al final. Las personas deben amarte hasta el final por cada una de estas cosas incluso cuando ya no seas parte de su vida, en forma física. Así que esfuérzate por crear una gran historia que trascienda, que todos recuerden y que sea tan memorable que haga que otros la sigan. Se camino de luz aún cuando ya no estés.